Bailar ha sido mi compañero de vida y una fuente inagotable de alegría. Cada vez que muevo el cuerpo al ritmo de la música, siento que el estrés se disuelve y aparece una sonrisa casi sin darme cuenta. La danza no solo es ejercicio físico; es una terapia para el alma. Nos permite expresarnos sin palabras y conectar con nuestras emociones más profundas. ¡Y lo mejor de todo es que cualquiera puede hacerlo! No importa si crees que no tienes coordinación; el simple acto de moverte con una música que te guste ya quema calorías, elimina el estrés y suma felicidad a tu día.
Si alguna vez te has sentido sin energía o desanimado, te invito a que pongas tu canción favorita y bailes aunque sea unos minutos. Verás cómo cambia tu estado de ánimo al instante. El baile es un recordatorio de que estamos vivos, de que nuestro cuerpo puede sentir y disfrutar. Así que sube el volumen, mueve los pies y deja que el ritmo inunde tu hogar de alegría.
¡Sígueme en Instagram para más consejos de baile y motivación diaria!




































